Mi relación con el dinero
siempre ha sido controvertida, ha sido una relación de amor y odio.
Mi infancia estuvo marcada
por la pobreza, no una pobreza extrema, pero lo suficiente como para que te
fiaran en la tienda para poder comer y llevar siempre la ropa que los demás te
daban.
Mis primeros recuerdos sobre
el dinero, es el de la escasez, aunque mis padres trabajaban muchísimo, el
dinero no llegaba nunca a final de mes.
Con el tiempo las cosas
mejoraron algo, pero aun así con 14 años comencé con mi primer trabajo.
Desde entonces y durante
años he trabajado muchísimo y he tenido épocas de ganar mucho dinero y de
gastarlo igualmente, épocas que no me llegaba ni para comer, y épocas un poco
más desahogadas, hipotecas, prestamos, etc…
Lo que no había tenido nunca
es una buena cultura financiera, de hecho no tenía ninguna cultura financiera.
Pensaba que el dinero estaba
para gastarlo y disfrutarlo, nunca pensaba en el mañana y mucho menos en ahorrar.
Esto me llevo a tirar mucho
dinero por la ventana, a tener en muchas
ocasiones que hacer malabarismos y todavía hoy a veces a perder el
norte.
Mi amor hacia los libros hizo
que hace pocos años cayera en mis manos un libro titulado “Las mujeres
inteligentes acaban ricas” de David Bach, y por primera vez oí hablar del fondo
de emergencias, del ahorro para la jubilación, etc… Todos términos muy básicos,
pero que en mi nula cultura económica no existían. Si los hubiera conocido, hoy
seguramente ya habría alcanzado mí libertad financiera, o estaría a punto.
A partir de este momento mi economía
ha ido mejorando y he conseguido quitarme todas las deudas, incluida la hipoteca de
mi casa, tener un fondo de emergencias y vivir cómodamente.
Aun así soy consciente de
que si tuviera un problema gordo me costaría mucho afrontarlo y que mi vida tendría
que cambiar drásticamente.
Por eso a partir de hoy
vamos a aplicar todo lo que me ha funcionado y he aprendido hasta ahora y
muchas otras cosas que voy aprendiendo día a día.
Quiero disfrutar de una
buena seguridad financiera en mi vida, ¿tú no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario