viernes, 18 de octubre de 2013

Camino hacia el cambio


Mi relación con el dinero siempre ha sido controvertida, ha sido una relación de amor y odio.

Mi infancia estuvo marcada por la pobreza, no una pobreza extrema, pero lo suficiente como para que te fiaran en la tienda para poder comer y llevar siempre la ropa que los demás te daban.

Mis primeros recuerdos sobre el dinero, es el de la escasez, aunque mis padres trabajaban muchísimo, el dinero no llegaba nunca a final de mes.

Con el tiempo las cosas mejoraron algo, pero aun así con 14 años comencé con mi primer trabajo.

Desde entonces y durante años he trabajado muchísimo y he tenido épocas de ganar mucho dinero y de gastarlo igualmente, épocas que no me llegaba ni para comer, y épocas un poco más desahogadas, hipotecas, prestamos, etc…

Lo que no había tenido nunca es una buena cultura financiera, de hecho no tenía ninguna cultura financiera.

Pensaba que el dinero estaba para gastarlo y disfrutarlo, nunca pensaba en el mañana y mucho menos en ahorrar.

Esto me llevo a tirar mucho dinero por la ventana,  a tener en muchas ocasiones que hacer malabarismos y todavía hoy a veces a perder el norte.

Mi amor hacia los libros hizo que hace pocos años cayera en mis manos un libro titulado “Las mujeres inteligentes acaban ricas” de David Bach, y por primera vez oí hablar del fondo de emergencias, del ahorro para la jubilación, etc… Todos términos muy básicos, pero que en mi nula cultura económica no existían. Si los hubiera conocido, hoy seguramente ya habría alcanzado mí libertad financiera, o estaría a punto.

A partir de este momento mi economía ha ido mejorando y he conseguido quitarme todas las deudas, incluida la hipoteca de mi casa, tener un fondo de emergencias y vivir cómodamente.

Aun así soy consciente de que si tuviera un problema gordo me costaría mucho afrontarlo y que mi vida tendría que cambiar drásticamente.

Por eso a partir de hoy vamos a aplicar todo lo que me ha funcionado y he aprendido hasta ahora y muchas otras cosas que voy aprendiendo día a día.

Quiero disfrutar de una buena seguridad financiera en mi vida, ¿tú no?

No hay comentarios:

Publicar un comentario