lunes, 31 de agosto de 2015

¿De dónde saco el tiempo?



Es verdad, ninguno tenemos tiempo: el trabajo, la casa, los niños, la pareja, los amigos y un sinfín de compromisos más.

Pero la realidad es que esto no es cierto, la realidad es que siempre encontramos tiempo para aquello que realmente nos interesa.

El año pasado fue un año terrorífico en mi vida, empecé el año estudiando una oposición que suponía una buena oportunidad y un buen cambio para mi economía.

Al poco tiempo mi madre cayó gravemente enferma y estuvo en el hospital varios meses, tiempo en el que pasé con ella todas las noches y también  muchas mañanas para poder hablar con los médicos.

Esto además se junto con un hijo que todavía necesitaba los cuidados y atenciones de una madre, el trabajo, una reforma total de la casa y por si fuera poco mi salud empeoro rápidamente.

En este estado de cosas lo más sencillo hubiese sido dejar de estudiar y dejarlo para otra ocasión, pero la realidad es que nunca hay un momento perfecto, siempre surgen cosas nuevas, nuevos problemas.

Así que tras pensarlo un poco decidí seguir adelante y sacar tiempo de donde no lo tenía, deje de ver televisión, de descansar y me quite muchas, muchas horas de sueño. Lo único que hacía era lo estrictamente necesario (hospital, trabajo, hijo, casa y estudiar), el descanso y la diversión podían y debían esperar, incluso me olvide por completo de este blog.

Fue un año muy duro, en el que muchas veces creí que no lo conseguiría, pero si lo hice, conseguí aprobar y mejorar mi economía.

A día de hoy las obras en mi casa están casi acabadas, mi madre salió del hospital y aunque sigue necesitando muchos cuidados, mi presencia ya no se necesita a diario, mi hijo cada vez necesita menos a su madre y yo sigo pendiente de si me operan o no.

Por otro lado he empezado dos proyectos nuevos, y vuelvo a retomar los antiguos.

Así que pregúntate ¿realmente no tienes tiempo?.

En vez de leer una novela de misterio podrías estar leyendo un libro de economía. En vez de ver tu serie favorita podrías dedicar el tiempo a buscar nuevas formas de ahorro o inversión, incluso a hacer ese pequeño arreglo que con un poco de esfuerzo te ahorra los honorarios de un profesional. En vez de pasar las horas muertas en las redes sociales podrías estar investigando los blogs de economía. También puedes levantarte una hora antes y en el silencio de tu casa aprovechar para mejorar tu economía y tu vida. Son pequeños sacrificios que apenas notaras.

Yo descubrí que si realmente quieres encuentras tiempo, y que el sacrifico que hagas realmente merece la pena. No te lo pienses cuando más lo hagas más tiempo tardaras en llevar la vida que quieres.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Revisa tus movimientos bancarios



Por lo menos una vez a la semana revisa tus cuentas bancarias y sus movimientos.

No des por hecho que todo está bien, porque te puedes encontrar con alguna sorpresa.

Como que te han cobrado algún mantenimiento de cuenta o tarjeta que no te corresponde y que si no lo reclamas no te lo van a devolver, o que te han cargado un recibo que no es tuyo, que te han pasados dos veces el mismo cargo, que no te han ingresado los intereses, que no te han pagado algún recibo, o incluso que han cambiado tu cuenta de sucursal bancaria.

Algunas de estas cosas pueden parecerte exageradas pero en menos de un año me han pasado todas ellas y solo me he dado cuenta porque he estado revisando todas mis cuentas a diario y aunque no he tenido ningún problema para solucionarlas, algunas de ellas hubieran pasado desapercibidas haciéndome perder dinero.

Realmente no hace falta revisar tus movimientos bancarios a diario, con una vez a la semana será suficiente, ponte un día fijo, mejor a principio o a final de la semana. Eso sí tomate tú tiempo y revísalas minuciosamente, aunque lo habitual es que todo este correcto, podemos llevarnos muchas sorpresas.

Yo visto lo visto pienso seguir revisando todas las semanas mis cuentas.

martes, 22 de octubre de 2013

No seas pesimista



El pesimismo no nos lleva a ningún lado, de hecho lo único que hace en nuestras vidas es ponernos trabas.

Si pensamos que algo es muy difícil o que no lo vamos a conseguir, es lo que tendremos.

Las cosas no son difíciles, solo tienen más pasos a dar. Pongamos un ejemplo: 

1)    No puedo llevar mis cuentas porque no se sumar.
2)     No es cierto que no puedas llevar tus cuentas, sino que tu primer paso para llevar tus cuentas pasara por aprender a sumar y a restar.

Que algo no se puede conseguir solo está en nuestra mente, la realidad es que todavía no hemos averiguado la forma de conseguirlo y seguramente tendremos que realizar varias pruebas erróneas antes de averiguar la forma correcta.

Por eso debemos pensar positivamente y no paralizarnos con el miedo a no poder conseguirlo, solo debemos pensar en cómo conseguir o hacer las cosas y esto nos abrirá multitud de oportunidades.

Por experiencia propia cuando he pensado en qué hacer con mi dinero o como ahorrar, y le he dedicado parte de mi tiempo, he comprobado que empezaba a ver oportunidades o formas que antes no veía, cosas sencillas que me han maravillado.

El pesimismo y el miedo son contagiosos, y no debemos dejar que este nos invada. Porque si lo hace dejaremos de ver las oportunidades a nuestro alrededor.

Huye de las personas que solo saben quejarse, ya sea del tiempo, la economía, el jefe, la vida, etc.… y tampoco te quejes tú.

Huye de las noticias catastrofisticas, mejor apaga las noticias y deja de leer los periódicos por un tiempo y comprueba como esto influye en tu forma de ver la vida.

Yo cada vez lo practico más.

domingo, 20 de octubre de 2013

Dinero diario



Este primer paso para mi es el más pesado y el que más me cuesta seguir. Estamos hablando de apuntar todos nuestros gastos e ingresos.

Este paso tiene una doble finalidad, por un lado saber en que gastamos nuestro dinero y por otro lado saber que saldo nos va quedando diariamente.

Este apunte en un principio lo vamos a hacer muy sencillo (ya lo complicaremos más adelante), porque de momento lo que queremos es crearnos el hábito de controlar diariamente nuestras entradas y salidas de dinero.

Primero comprobamos nuestro saldo, es decir todo el dinero que podemos gastar este mes después de cobrar y de haber separado con antelación el dinero que tenemos que ahorrar, pongamos por ejemplo que nos quedan 700 €.

Después a esa cantidad tendremos que ir quitándole todos y cada uno de los gastos diarios por muy pequeños que sean. No vale poner: cuenta del supermercado – 200 €; hay que escribir pan – 0,48 €; 12 cruasanes – 2,20 € y así sucesivamente.

También apuntaremos si tenemos algún ingreso, si destinamos algo más al ahorro, facturas, gasolina, etc.…

Al final la cuenta nos quedaría algo así:

20/10/13
Saldo
700€

Pan
-0,48€

12 cruasanes
-2,20€

TOTAL
697,32€

Esta es una manera muy efectiva de ver como nuestro dinero merma muy rápidamente, y de ver si alguno de nuestros gastos es superfluo.

No importa si has pagado con dinero en efectivo o con tarjeta, lo tienes que apuntar igual, y tienes que hacerte a la idea de que solo te queda el efectivo que ves al final del día, te lo hayan pasado ya a tu cuenta o no. Esta es una forma de no tirar de crédito.

Cuando tengas un ingreso, separas lo que es para ahorro y lo descuentas.

Para mí es uno de los pasos más costosos porque es un trabajo diario, no te lo puedes saltar ni un solo día a no ser que no haya habido ningún movimiento en tu cartera.

Para que te resulte más sencillo lo mejor es llevar una pequeña libreta contigo para los gastos minúsculos y pedir tickets en todos lados, por la tarde o la noche te sientas y traspasas todos los datos a una libreta, una hoja de cálculo o lo que te venga mejor.

Yo de momento prefiero una libreta y bolígrafo, porque me gusta poner anotaciones, como “este gasto me lo podría haber evitado”, etc.… Pero esto es algo muy personal.

Por cierto, también tienes que apunta aquellos recibos que te llegan directamente al banco, no hagas trampas.

No te saltes este paso y empieza ya, yo ya he empezado, es el habito que más cambiara tu economía, más adelante podrás comprobarlo.