martes, 22 de octubre de 2013

No seas pesimista



El pesimismo no nos lleva a ningún lado, de hecho lo único que hace en nuestras vidas es ponernos trabas.

Si pensamos que algo es muy difícil o que no lo vamos a conseguir, es lo que tendremos.

Las cosas no son difíciles, solo tienen más pasos a dar. Pongamos un ejemplo: 

1)    No puedo llevar mis cuentas porque no se sumar.
2)     No es cierto que no puedas llevar tus cuentas, sino que tu primer paso para llevar tus cuentas pasara por aprender a sumar y a restar.

Que algo no se puede conseguir solo está en nuestra mente, la realidad es que todavía no hemos averiguado la forma de conseguirlo y seguramente tendremos que realizar varias pruebas erróneas antes de averiguar la forma correcta.

Por eso debemos pensar positivamente y no paralizarnos con el miedo a no poder conseguirlo, solo debemos pensar en cómo conseguir o hacer las cosas y esto nos abrirá multitud de oportunidades.

Por experiencia propia cuando he pensado en qué hacer con mi dinero o como ahorrar, y le he dedicado parte de mi tiempo, he comprobado que empezaba a ver oportunidades o formas que antes no veía, cosas sencillas que me han maravillado.

El pesimismo y el miedo son contagiosos, y no debemos dejar que este nos invada. Porque si lo hace dejaremos de ver las oportunidades a nuestro alrededor.

Huye de las personas que solo saben quejarse, ya sea del tiempo, la economía, el jefe, la vida, etc.… y tampoco te quejes tú.

Huye de las noticias catastrofisticas, mejor apaga las noticias y deja de leer los periódicos por un tiempo y comprueba como esto influye en tu forma de ver la vida.

Yo cada vez lo practico más.

domingo, 20 de octubre de 2013

Dinero diario



Este primer paso para mi es el más pesado y el que más me cuesta seguir. Estamos hablando de apuntar todos nuestros gastos e ingresos.

Este paso tiene una doble finalidad, por un lado saber en que gastamos nuestro dinero y por otro lado saber que saldo nos va quedando diariamente.

Este apunte en un principio lo vamos a hacer muy sencillo (ya lo complicaremos más adelante), porque de momento lo que queremos es crearnos el hábito de controlar diariamente nuestras entradas y salidas de dinero.

Primero comprobamos nuestro saldo, es decir todo el dinero que podemos gastar este mes después de cobrar y de haber separado con antelación el dinero que tenemos que ahorrar, pongamos por ejemplo que nos quedan 700 €.

Después a esa cantidad tendremos que ir quitándole todos y cada uno de los gastos diarios por muy pequeños que sean. No vale poner: cuenta del supermercado – 200 €; hay que escribir pan – 0,48 €; 12 cruasanes – 2,20 € y así sucesivamente.

También apuntaremos si tenemos algún ingreso, si destinamos algo más al ahorro, facturas, gasolina, etc.…

Al final la cuenta nos quedaría algo así:

20/10/13
Saldo
700€

Pan
-0,48€

12 cruasanes
-2,20€

TOTAL
697,32€

Esta es una manera muy efectiva de ver como nuestro dinero merma muy rápidamente, y de ver si alguno de nuestros gastos es superfluo.

No importa si has pagado con dinero en efectivo o con tarjeta, lo tienes que apuntar igual, y tienes que hacerte a la idea de que solo te queda el efectivo que ves al final del día, te lo hayan pasado ya a tu cuenta o no. Esta es una forma de no tirar de crédito.

Cuando tengas un ingreso, separas lo que es para ahorro y lo descuentas.

Para mí es uno de los pasos más costosos porque es un trabajo diario, no te lo puedes saltar ni un solo día a no ser que no haya habido ningún movimiento en tu cartera.

Para que te resulte más sencillo lo mejor es llevar una pequeña libreta contigo para los gastos minúsculos y pedir tickets en todos lados, por la tarde o la noche te sientas y traspasas todos los datos a una libreta, una hoja de cálculo o lo que te venga mejor.

Yo de momento prefiero una libreta y bolígrafo, porque me gusta poner anotaciones, como “este gasto me lo podría haber evitado”, etc.… Pero esto es algo muy personal.

Por cierto, también tienes que apunta aquellos recibos que te llegan directamente al banco, no hagas trampas.

No te saltes este paso y empieza ya, yo ya he empezado, es el habito que más cambiara tu economía, más adelante podrás comprobarlo.

viernes, 18 de octubre de 2013

Camino hacia el cambio


Mi relación con el dinero siempre ha sido controvertida, ha sido una relación de amor y odio.

Mi infancia estuvo marcada por la pobreza, no una pobreza extrema, pero lo suficiente como para que te fiaran en la tienda para poder comer y llevar siempre la ropa que los demás te daban.

Mis primeros recuerdos sobre el dinero, es el de la escasez, aunque mis padres trabajaban muchísimo, el dinero no llegaba nunca a final de mes.

Con el tiempo las cosas mejoraron algo, pero aun así con 14 años comencé con mi primer trabajo.

Desde entonces y durante años he trabajado muchísimo y he tenido épocas de ganar mucho dinero y de gastarlo igualmente, épocas que no me llegaba ni para comer, y épocas un poco más desahogadas, hipotecas, prestamos, etc…

Lo que no había tenido nunca es una buena cultura financiera, de hecho no tenía ninguna cultura financiera.

Pensaba que el dinero estaba para gastarlo y disfrutarlo, nunca pensaba en el mañana y mucho menos en ahorrar.

Esto me llevo a tirar mucho dinero por la ventana,  a tener en muchas ocasiones que hacer malabarismos y todavía hoy a veces a perder el norte.

Mi amor hacia los libros hizo que hace pocos años cayera en mis manos un libro titulado “Las mujeres inteligentes acaban ricas” de David Bach, y por primera vez oí hablar del fondo de emergencias, del ahorro para la jubilación, etc… Todos términos muy básicos, pero que en mi nula cultura económica no existían. Si los hubiera conocido, hoy seguramente ya habría alcanzado mí libertad financiera, o estaría a punto.

A partir de este momento mi economía ha ido mejorando y he conseguido quitarme todas las deudas, incluida la hipoteca de mi casa, tener un fondo de emergencias y vivir cómodamente.

Aun así soy consciente de que si tuviera un problema gordo me costaría mucho afrontarlo y que mi vida tendría que cambiar drásticamente.

Por eso a partir de hoy vamos a aplicar todo lo que me ha funcionado y he aprendido hasta ahora y muchas otras cosas que voy aprendiendo día a día.

Quiero disfrutar de una buena seguridad financiera en mi vida, ¿tú no?