Por lo menos una vez
a la semana revisa tus cuentas bancarias y sus movimientos.
No des por hecho que
todo está bien, porque te puedes encontrar con alguna sorpresa.
Como que te han
cobrado algún mantenimiento de cuenta o tarjeta que no te corresponde y que si
no lo reclamas no te lo van a devolver, o que te han cargado un recibo que no
es tuyo, que te han pasados dos veces el mismo cargo, que no te han ingresado
los intereses, que no te han pagado algún recibo, o incluso que han cambiado tu
cuenta de sucursal bancaria.
Algunas de estas
cosas pueden parecerte exageradas pero en menos de un año me han pasado todas ellas
y solo me he dado cuenta porque he estado revisando todas mis cuentas a diario
y aunque no he tenido ningún problema para solucionarlas, algunas de ellas
hubieran pasado desapercibidas haciéndome perder dinero.
Realmente no hace
falta revisar tus movimientos bancarios a diario, con una vez a la semana será suficiente,
ponte un día fijo, mejor a principio o a final de la semana. Eso sí tomate tú
tiempo y revísalas minuciosamente, aunque lo habitual es que todo este
correcto, podemos llevarnos muchas sorpresas.
Yo visto lo visto
pienso seguir revisando todas las semanas mis cuentas.